de nuevo he podido pasar tres días maravillosos con Vd. en Colonia. Sobrecargado con un grumo de basura en el corazón, llegué el viernes. Con una larga mirada (con el rayo de laser del Sí mismo, como Vd. ya había expresado una vez) Vd. ha completamente quemado y eliminado toda esta basura. Cada contacto visual más, solo una cura. Muy feliz y aliviado le agradezco otra vez más. Estoy tan contento y agradecido que la gracia me ha llevado a Vd.
Con amor y profunda gratitud
Dieter
Namastè estimado Sri Madhukar,
Le agradezco mucho la noche de viernes en Colonia, he disfrutado mucho su contacto visual. Lamentablemente fue como siempre demasiado breve. Sí mismo encontró Sí mismo, es así fácil...
¡Cuidase bien de sí mismo y hasta luego!
Con cariño,
Su Janaka
¡Querido Madhukar!¡Querido Maestro!
No hace mucho tiempo ni siquiera me podía imaginar tener un Maestro.
¡Cuando leí el primer libro de Ramana, supe que es "mi verdad"! Y así empecé a llamar a Ramana "mi Maestro".
Aquí en el retiro me he dado cuenta que gracia es para mi Corazón tener un Maestro viviente que da ejemplo.
Un Maestro, que se siente que es tanta paz y que trasmite tanto amor y alegría de vivir. ¡Deseo para mí tener aún más de estos "benditos" momentos con usted!
Con mucho afecto
Marie-Luise